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Condenaron a 12 años de prisión al policía que mató al cazador

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El Tribunal de Audiencia de Santa Rosa condenó este miércoles a 12 años de prisión al policía Fernando Martín Safenreider, por haber matado a balazos al cazador piquense Santiago Garialdi el domingo 24 de julio de 2016 en un cruce de caminos entre Lonquimay y La Gloria. Las partes ya adelantaron que impugnarán el fallo. De esta manera, esta sentencia será revisada por un tribunal superior.

La sentencia de hoy fue firmada por los jueces Daniel Sáez Zamora, Carlos Chapalcaz y Alejandra Ongaro. Safenreider fue condenado por homicidio simple. De esta manera, desestimaron la posibilidad de que se haya tratado de un homicidio agravado, como habían solicitado la fiscalía y la querella, que podría haberlo llevado a prisión perpetua.

En caso de que queden firmes los 12 años, el policía -quien se encuentra detenido desde hace casi un año y medio- podría pedir la libertad condicional en siete años.



"Doce años no es nada; lo condenaron a eso porque es un milico, nada más. Yo sí voy a tener una perpetua: mientras viva le tendré que llevar una flor a mi hijo al cementerio. Lo único que le deseo a Safenreider es que mientras duerma vea la cara de mi hijo. Son todos unos desgraciados", dijo Rosa, la mamá de Garialdi, al conocerse el fallo.

La fiscala Cecilia Martiní había pedido prisión perpetua para el policía, en base al artículo 80 del Código Penal. El querellante de la familia de Garialdi, Ariel García, había adherido al requerimiento. En tanto, el defensor, José Mario Aguerrido, había reclamado la absolución por entender que el hecho se encuadra dentro del exceso en legítima defensa.


Impugnación

Los familiares de Garialdi advirtieron que impugnarán el fallo porque esperaban una condena mayor. El abogado defensor, José Mario Aguerrido, también adelantó que apelará porque considera que el policía debería haber sido absuelto, aunque reconoció estar "relativamente satisfecho" con el fallo. La fiscal, por su parte, adelantó que leerá el fallo y luego decidirá.

"Era un objetivo de mínima", dijo el defensor del policía. "Yo iba un poco más allá. Yo había dicho que no estaban dadas las condiciones para aplicar la prisión perpetua y me remití a la solicitud de condena por homicidio simple. Es una sentencia difícil porque técnicamente uno puede hablar de un resultado óptimo pero hay que decirle a la persona que uno defiende que tendrá que estar 12 años preso. Son sentimientos encontrados porque me fue muy difícil llevar el debate. Hay un muerto y un chico de 25 años que, insisto, fue colocado en una situación que no estaba preparado. Voy a insisitir con esa cuestión porque hace concretamente a la tipificación de cualquier conducta delictiva: si la Policía está preparada o no para asumir determinadas circunstacias", dijo Aguerrido.

"Entiendo a los familiares que esperaban otra pena. Es todo razonable de los dos lados. Estoy relativamente conforme", completó.


El fallo
¿Cómo fue el crimen, según el tribunal? "El 24 de Julio de 2016, con posterioridad a las 20.30, en la intersección de dos caminos, uno denominado del Cementerio y el otro La Armonía, que es perpendicular a la ruta nacional 5, a la altura de los kilómetros 554/555, el móvil policial de la comisaría de Lonquimay, conducido por el cabo Fernando Martín Safenreider, y en el que viajaba como acompañante Norberto Daniel García, empleado policial, se estacionó sobre allí, previo a haber recibido una comunicación de Marcos Sebastián Ochoa, funcionario policial de La Gloria, acerca de la presencia de cazadores en esa zona", dijeron los jueces en el fallo.

"Ambos empleados policiales –continuaron– descendieron del vehículo dejando las puertas abiertas. Mientras Safenreider se ubicó delante del móvil, García lo hizo al lado de la puerta del conductor. Momentos después pasó por esa intersección una camioneta Ford 100, color gris, que circulaba por el referido camino vecinal, en dirección norte a sur. Este rodado se encontraba visiblemente preparado y así funcionaba, en ese momento, para realizar tareas de caza".

Los jueces dieron por probado que en él viajaban cuatro personas: Enrique Andrés Casabonne (conductor), Juan José Castilla acompañante) y los dos últimos –en la torreta de caza que se hallaba en la caja de carga de la camioneta–, Mario Luján Arroyo ( portaba una carabina calibre 22) y Héctor Santiago Garialdi ( iluminador). "La camioneta pasó por la intersección y realizó una maniobra de esquive, por cuanto en el inicio de la encrucijada, había una cadena de acero, con pedazos de hierros soldados, denominados 'miguelitos'. En esa maniobra, la cadena fue arrastrada, impactó contra la rueda delantera derecha, la pinchó y la despidió. Al mismo tiempo, y dado el corto lapso en que se desarrolló todo el suceso (entre siete y diez segundos), desde la camioneta, específicamente desde la torreta, Garialdi iba mirando e iluminando en dirección hacia el móvil policial, apuntándolo con el reflector".

"Como respuesta –prosiguieron los integrantes del tribunal–, Safenreider, cuando ya la camioneta había sobrepasado al personal policial y no representaba ningún peligro, con el arma de fuego que le fuera asignada en su carácter de funcionario público policial, realizó ocho disparos, en dos secuencias, desde dos sectores de boca de fuego distintos. El primero ubicado en la arteria que se dirige a la localidad de Lonquimay, desde donde realizó seis disparos, y la segunda secuencia de dos disparos se ejecutó sobre el camino vecinal con dirección a la ruta 5. Los dos primeros impactaron en la persona de Garialdi –uno a la altura de la cabeza y el otro rozó su antrebrazo derecho–, provocándole el primero heridas de tal gravedad que se constituyeron en la causa de su deceso. El tercer disparo, efectuado en la misma secuencia, impactó sobre la puerta izquierda de la camioneta Ford, atravesándola e ingresando en el glúteo izquierdo del conductor (Casabonne), quien a raíz de ello, resultó víctima de lesiones".




¿Por qué no fue condenado a perpetua, como pedían la fiscalía y la querella, de acuerdo a la figura de homicidio agravado, en los términos del artículo 80 inciso 9 del Código Penal? Es que, a criterio de los jueces, no hubo "abuso" por parte del policía, como establece el artículo 80. "De la totalidad de la prueba que fuera analizada a lo largo de este decisorio, no surge la existencia de circunstancia alguna que acredite que el accionar del imputado en algún momento reveló ese 'abuso', y en consecuencia ese dolo de abuso que esta figura agravante exige, y para la que fue creada, ello es, para contextos muy diferentes a aquél en el que Safenreider desplegó la conducta ilícita que se le atribuye", dijo la jueza Alejandra Ongaro, que votó en primer lugar.

"Es claro que lo que la norma exige en definitiva es que, el sujeto activo cometa el homicidio aprovechándose de las atribuciones que legalmente posee por el ejercicio de su función. Es claro también que si no se ha acreditado precisamente este dolo especial del aprovechamiento de su puesto o de su cargo, como es en este caso, y el homicidio se ejecutó sin utilizar las facilidades que tales atribuciones legales le brindaban, ello excluye la circunstancia agravada y lo ubica en el tipo básico", sostuvo.

Finalmente los jueces Zamora y Chapalcaz adhirieron “en todo” al análisis de las pruebas y conclusiones de derecho que arribó Ongaro.

El hecho
El crimen se registró alrededor de las 22 del domingo 24 de julio de 2016, en un cruce de caminos entre Lonquimay y La Gloria, a unos 55 kilómetros al este de Santa Rosa.

Según el relato de los cazadores, todos de Pico, en la Ford F 100 iban cuatro personas: dos en la cabina –el conductor, Andrés Enrique Casabonne, y el recolector de las liebres, Juan Costilla- y dos en los cajones de la caja –el encargado de la caza con una carabina 22 y reflectorista, Mario Arroyo, y Santiago Garialdi, reflectorista-.

Estaban cazando ilegalmente liebres europeas en las calles. En una camioneta, a oscuras, los estaban esperando los uniformados Fernando Safenreider y Norberto García, de Lonquimay.

Cuando la camioneta cazadora llegó al cruce de unas calles, recibieron los disparos policiales. Dos de esos balazos dieron en los cazadores: uno a Andrés Casabonne y otro en la cabeza a Santiago Garialdi. Después se comprobó que la camioneta de los piquenses tenía tres impactos de bala.


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¿Qué dijo Safenreider en el juicio? 
"Nunca fue mi intención semejante tragedia. Se fue una persona y me cagué la vida. Pensé que me pasaban por arriba y sacudí. Reaccioné así del cagazo que tenía". También pidió perdón a la familia de Garialdi.
Modificado por última vez en Jueves, 07 Diciembre 2017 08:00







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